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Poemas testimoniales reunidos

Poemas (1995-2005). Revisados y corregidos de Anuncio Martí reúne cuatro poemarios de un periodo crucial en la vida del autor: los años de mayor militancia y de secuestro, tortura y acusación por parte del Estado paraguayo que lo forzó al exilio.

Cada unos de los poemarios reunidos en este libro exhibe técnicas, intereses y emociones distintas, pero si buscásemos un hilo conductor, este sería el compromiso sentimental del poeta con su tierra. En el Paraguay, Martí amó, formó una familia, luchó, fue derrotado, sufrió mucho. También es el país al que anhela volver. Dicho anhelo es sentido y reflexionado en esta publicación.

Urgencias (1995), el primero, tiene los versos más sencillos y directos, evocadores de la belleza natural y humana. Raquel Chávez habla de ello en la introducción, guiada a su vez por Octavio Paz: «Hoy la poesía no puede ser / destrucción, sino búsqueda / de sentido». Chávez augura un buen destino a Martí en esa búsqueda, quien, además de referirse a sentimientos y miradas, introduce sus convicciones en algunos poemas como «Urgencias»:

Hablo de rosas.

Hablo de poesía.

Hablo de canciones.

Hablo de justicia.

Hablo de pan.

Hablo de libertad.

En este fragmento, Chávez omitió el verso «Hablo de revolución». Esta palabra prohibida, objeto de censura y autocensura, se hallaba en el primer Martí, para quien el arte reúne experiencias, ideas y sentimientos vinculados a una historia y una necesidad de cambio.

En la búsqueda de sentido, Martí tiene claro qué y cómo expresar: escribe sobre rosas y revolución, con líneas que pueden ser leídas y cantadas por cualquier paraguayo castellanohablante. Es posible amar y manifestarlo en un país donde pareciera que no importan los sentimientos, como en versos de «No te detengas» y «De ti».

El segundo poemario, Entre edades y abismos (1997), cuenta con dos presentaciones: una del propio autor y otra de Susy Delgado. La primera es una declaración de límites e intenciones. Martí reconoce la vocación poética, afirmando que le gustaría «una mejor formación» para poder abrazar la poesía «con mayor intensidad». Esta pulsión le permite llenar esa necesidad de una expresión sensible. Delgado dice: «(…) las alas del poeta han crecido y se extienden… El llamado del vuelo es finalmente el más poderoso, en una voz que se atreve a desnudar, palmo a palmo, sus hallazgos y ansias».

En este poemario, de los cuatro reunidos, es donde Martí juega más con las posibilidades de la rima y el vocabulario, sin dejar de lado la ternura ni el compromiso social. La obra se encuentra dedicada «A Sandra», nombrada en algunos versos que evocan, de nuevo, imágenes de la naturaleza, sensaciones y sentires relacionados con el ser amado.

Martí escribe sobre esta y otras distancias, como la física/geográfica, las barreras sociales, los desencuentros y la nostalgia. También aquí se expone vulnerable, lo que tiene su cuota de coraje en un medio literario tan conservador como el paraguayo. Es, entonces, una rara avis: un amante adolorido, sensible y tierno, quien se confiesa limitado y sin salida.

El tercer poemario, Confesiones del alba (2003), lo presenta Martí, diciendo: «más que una obra poética, una manifestación del alma mimetizada en la intensidad del compromiso político revolucionario». Dicha manifestación contesta al Estado terrorista con las armas del arte y el sentimiento, presentes desde el inicio de la tradición revolucionaria latinoamericana. En este y otros sentidos, Martí es un sucesor de esa tradición, cuyas batallas y pesares así lo reafirman.

La principal novedad temática es, quizás, la presencia del dolor. El autor vuelve a titular cada poema con un nombre específico, dirigiéndose a su hijo y otros seres queridos. Los versos dirigidos a ellos son especialmente conmovedores y desgarradores, como los de «Mi niño» y «Nube».

Con dolor, la mirada se detiene y reflexiona de otra manera, sobre otros sujetos y objetos. De los versos sobre el campo y la belleza pasa criticar la ciudad y sus consecuencias: la desigualdad, la miseria y la soledad, como en «La ciudad y tu rostro».

Cuaderno de refugiado (2005) es el último y más extenso poemario del libro. Lo introduce Antonio Facci, de la Academia de Letras Maringá-Paraná, Brasil, país que acogió a Martí durante la mayor parte del exilio. Facci afirma que el autor «(…) hace de su vena poética el amalgamar de la conciencia popular de su patria querida». También señala la que puede ser la clave en su poesía: el homenaje a sus seres queridos no es un complemento y refugio contra las vicisitudes de la lucha política, sino el fundamento de ésta, pues la familia es «(el) principal núcleo para la construcción de una sociedad humanitaria». Finalmente, lo alienta a «cantar» e imaginar un mejor horizonte para él y el Paraguay.

En esta última parte se encuentran los poemas más extensos, como «Gloria», cuyos versos narran la historia paraguaya y una historia personal.

Así como al hijo, la esposa y la madre, el autor homenajea a otros militantes. De igual manera, escribe contra quienes considera responsables de su infortunio y del país, presentes en los versos de «Estados Unidos, líbranos de tu libertad». El sufrimiento personal está presente en «Retirada» y otros. El dolor y la nostalgia durante mudanzas y viajes son la constante. Sin embargo, esto no le impide reflexionar, sentir y experimentar versos de gran contenido, como los del último poema «El final».

Ante la pregunta para qué escribimos poemas, Martí parece responder que la poesía da testimonio de uno mismo y de una época. Este arte, bien ejecutado, hace una síntesis de sosiegos y pesares, sueños y desilusiones de quien, en este caso, además de luchador es hijo, pareja y padre, militante, político y autor… Un ser humano complejo, con deseo de expresión y justicia.

Con mayor o menor éxito, con versos sencillos, juguetones, libres o rimados, los poemas aquí reunidos transmiten las emociones de una vida agitada, sufriente y digna. Al lector le es revelada el alma del autor, quien evoca con belleza y dolor el tiempo que le tocó vivir. Es, en este aspecto, una obra lograda que merece ser leída y discutida, para el enriquecimiento del debate literario en el Paraguay.

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